dijous, 3 de desembre del 2009
dimecres, 2 de desembre del 2009
¿Que pasaría si mi personaje saliera del libro?
De pronto cuando salía del baño, me desmaye. Cuando volví a despertarme, me fui, así a casa, ya se me había pasado la hebra bastante. Tenía ganas de ver a Phoebe. Bajé por las escaleras para no encontrarme con el chico del ascensor. Jo, me quedaba sin aliento, casi corría. Cuando llegué a fuera, respire hondo y me encendí un cigarrillo. Por mi sorpresa las calles estaban medio llenas. La gente iba de una forma muy rara. Vi a una chica con los pantalones bajados hasta el culo, un peinado estrambótico y llevaba la camisa de un modo que solo le tapaba el pecho. Montones de personas iban más o menos igual. Su maquillaje era muy llamativo y los hombres iban vestidos con camisas muy estrechas y con nombres raros como “Nike” imprimados en las camisas. Parecía que todo el mundo llevase los mismos zapatos o botines. Empezaba a pensar que me había despertado en otro hotel, pero era como imposible, la calle era la misma que siempre, pero algunas cafetería i tiendas estaban cambiadas de nombres, incluso de productos. Había tiendas de una cosa llamada “informática” por muchos lados. Mire dentro una tienda i vi montones de televisores, pero no como los nuestros. Parecían una lámina de papel, eran cien veces más grande y emitían color. ¿Dónde me encontraba?
Decidí ir al central Park. Si las calles eran iguales, el parque en teoría también debía ser allí. Antes compre tabaco en un bar. En la barra había muchos hombres hablando de sus mujeres, de sus trabajos i sobre la rutina de cada día y más que alguna anécdota. Cuando fui a comprar tabaco y le pedí que me diera tabaco, se quedo perplejo y entonces me dijo que debía ir a la maquina. ¿Maquina? Me señalo una caja gigante, y empecé a mirármelo intentado descubrir como funcionaba. Al cabo de media hora, suspiro y me enseño como funcionaba. Que raro era. Compre dos paquetes y me fui al central Park. Ya eran las diez de la mañana, y estaba completamente desorientado. Lo único familiar eran los niños con los patines, pero no, los patines también eran raros. De pronto en mi banco se sentaron unos chavales de mi edad, con una guitarra y tabaco. Hicieron una media circunferencia y al medio se coloco el chico de la guitarra. Su cara era larga. No llevaba flequillo pero si el pelo largo. Sus ojos grandes aprecian hundidos y rodeados por ojeras, como si no hubiese dormido en mil años. La nariz era pequeña y recta, y sus labios gruesos y secos. Empezó a hacer un acorde, como para hacerse el interesante. Se en retiro uno pelo que le iba ido a la cara y en hacerlo me vio y me pidió que me sentara con ellos. Acepté, ¿que podía hacer si no? Su ropa era la más normal que había visto hasta el momento, y esto me transmitía confianza. El guitarrista llevaba una camisa de felpa y por debajo una camisa blanca, con unos pantalones rotos y unas botas medio rotas. Los otros se parecían a eso. Había hasta uno que llevaba una jaket casi idéntico al mío. Empezaron a hablar conmigo sobre mi edad y todo eso… Me dijeron que ellos eran más o menos de esa edad y entonces se me ocurrí decir una pregunta entupida “en que año estamos?” “Vaya pregunta tío, estamos en el 2009!”. Entonces les conté mi situación, pero no les dije que era del siglo pasado, solo les conté que no podía volver a casa por que me habían expulsado. Y a partir de aquel día viví con ellos en un piso medio abierto al mundo.
Decidí ir al central Park. Si las calles eran iguales, el parque en teoría también debía ser allí. Antes compre tabaco en un bar. En la barra había muchos hombres hablando de sus mujeres, de sus trabajos i sobre la rutina de cada día y más que alguna anécdota. Cuando fui a comprar tabaco y le pedí que me diera tabaco, se quedo perplejo y entonces me dijo que debía ir a la maquina. ¿Maquina? Me señalo una caja gigante, y empecé a mirármelo intentado descubrir como funcionaba. Al cabo de media hora, suspiro y me enseño como funcionaba. Que raro era. Compre dos paquetes y me fui al central Park. Ya eran las diez de la mañana, y estaba completamente desorientado. Lo único familiar eran los niños con los patines, pero no, los patines también eran raros. De pronto en mi banco se sentaron unos chavales de mi edad, con una guitarra y tabaco. Hicieron una media circunferencia y al medio se coloco el chico de la guitarra. Su cara era larga. No llevaba flequillo pero si el pelo largo. Sus ojos grandes aprecian hundidos y rodeados por ojeras, como si no hubiese dormido en mil años. La nariz era pequeña y recta, y sus labios gruesos y secos. Empezó a hacer un acorde, como para hacerse el interesante. Se en retiro uno pelo que le iba ido a la cara y en hacerlo me vio y me pidió que me sentara con ellos. Acepté, ¿que podía hacer si no? Su ropa era la más normal que había visto hasta el momento, y esto me transmitía confianza. El guitarrista llevaba una camisa de felpa y por debajo una camisa blanca, con unos pantalones rotos y unas botas medio rotas. Los otros se parecían a eso. Había hasta uno que llevaba una jaket casi idéntico al mío. Empezaron a hablar conmigo sobre mi edad y todo eso… Me dijeron que ellos eran más o menos de esa edad y entonces se me ocurrí decir una pregunta entupida “en que año estamos?” “Vaya pregunta tío, estamos en el 2009!”. Entonces les conté mi situación, pero no les dije que era del siglo pasado, solo les conté que no podía volver a casa por que me habían expulsado. Y a partir de aquel día viví con ellos en un piso medio abierto al mundo.
Curriculum vitae de uno de los personajes.

Curriculum vitae:
Lugar y fecha de nacimiento: Nueva York, 1941.
Estado civil: Soltero.
Dirección personal: C/ Burning, 132
Numero de teléfono de contacto: 657289
Dirección de correo: holclau@gmail.com
Formación académica:Pencey y otros.
Experiencia personal: cero.
Idiomas: Ingles, Frances y un poco de Español.
Informática: Poca experiencia.
Otros datos de interés: Aprobé lengua con buena nota. Tengo buena mano con escribir.
Yo, Autor.
Tendré que empezar por el típico lugar de siempre para autografiarme… Ne llamo Jerome David Salinguer y nací el 1919, justo al día de año nuevo, al 1 de enero. Soy hijo de un escocés y una irlandesa. Crecí haciendo pequeñas críticas de cinema en diarios escolares. En la universidad me inscribí en un curso de literatura, que me ayudo a abrirme más en el mundo de las palabras. Más tarde me fui como voluntario a la segunda guerra mundial. Gracias a eso, escribí algunos libros que trataban sobre ella. Más tarde escribí el guardián entre el centeno, que trataba de un adolescente rebelde. Gracias a esa novela me he echo medio famoso. Después de eso, hice más novelas que no causaron tanto furor. En 2000, mi hija publico un libro donde decía mis confesiones personales… Si lo se, la mato. A parte de ella, tengo otro hijo, pero que apenas oigo noticias de el, Matt Salinger. He oído por allí que hay muchas películas inspiradas en mis novelas, y mira que no son gran cosa…
Dramatización de un capitulo
(Se abre el telón. El decorado es una habitación con una doble cama y un escritorio. Holden lleva una chaqueta, y un gorro de caza rojo. Phoebe esta dormida en la cama. De pronto Phoebe se despierta y ve a Holden).
Phoebe: ¡Holden! (lo abraza) ¿Cuándo has llegado a casa?
Holden: (susurrando) Baja la voz ahora mismo. ¿Cómo estas?
Phoebe: (gritando) Muy bien. ¿Has recibido mi carta? Te escribí como cinco paginas (hace como si lo contara con los dedos).
Holden: Si, oye baja la voz, gracias. ¿Qué tal va la obra? ¿Cómo dijiste que se llamaba?
Phoebe: Cuadro navideño para americanos. Es un asco pero yo hago casi de protagonista. ¿Vendrás?
Holden: Claro que si. Por supuesto que iré.
Phoebe: Papa no puede, tiene que ir a California (Phoebe le coge la mano a Holden). Mamá dijo que vendrías al miércoles.
Holden: He salido antes, baja la voz, vas a despertar todo el mundo.
Phoebe: ¿Qué hora es? Mamá dijo que no volvería hasta tarde (aquí, Holden se tranquiliza). Han ido a una fiesta.
Holden: Oye, té he comprado un disco (saca un disco roto) pero se me ha roto cuando iba a casa.
Phoebe: Dame los pedazos, los guardaré. (Phoebe saca una caja de debajo la cama y los guarda). ¿Como es que no as vuelto al miércoles?
Holden: ¿Qué?
Phoebe: ¿Cómo s que no has vuelto al miércoles? No te habrán expulsado ni nada, ¿verdad?
Holden: Ya te lo he dicho, nos han dejado salir antes…
(Phoebe se sube a la cama y se pone a saltar como una loca)
Phoebe: ¡Te han expulsado, te han expulsado!
Holden: ¿Quien ha dicho que me hayan expulsado? Nadie ha dicho que me hayan expulsado…
Phoebe: Te han expulsado, te han expulsado… (Phoebe se lleva la mano a la boca). Papá te matara (entonces se tapa con la almohada).
Holden: Ya vale, nadie va a matarme. Vamos Phoebe. Quítate esa maldita almohada de la cabeza. No va a matarme nadie.
(Phoebe se queda quieta y Holden resignado sale de escena. Cae el talón).
Miniresumen en 99 palabras.
Buenos días señor Spencer,Después de hablar con usted fui a la escuela y me largué de allí. Como no tenía a donde ir, me fui a bares y hoteles, reflexioné… Como no sabía que hacer pensé mucho sobre la vida y fume, bebí, baile con muchas chicas huecas y gaste mucho dinero… Pueda que en mis tragos me pasara y medio ebrio decidí ir a ver a mi hermana Phoebe. Jo, me vuelve loco esa personita tan lista. Al día siguiente fui a un museo que salía ir de pequeño con la escuela, y espere a Phoebe (le había dado una nota donde decía que nos reuniríamos allí). Quería largarme del país, huir de todo, pero esa niña, en cuando me vio, me dijo que quería acompañarme. Me dio mucha rabia, y le prometí que no me iría a ningún lado, así que me puse a andar dirección al zoológico, mientras Phoebe estaba enfadada. Cuando llegue, Phoebe volvió conmigo, y nos fuimos al tiovivo que iba siempre. Ella subió y nos perdonamos mutuamente.
Solo querría que alguien lo supiera. Gracias.
Holden Claufield.
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